Baja el volumen
El sonido forma parte de la vida cotidiana, pero el ruido no deseado puede afectar significativamente al confort y al bienestar. El ruido de impacto, como los pasos o el ruido del tráfico rodado, es una de las principales fuentes de ruido en los edificios. Dado que el sonido se propaga fácilmente a través de las estructuras del pavimento, instalar un pavimento acústico adecuado es esencial para mejorar el confort interior.
La mejor forma de reducir el ruido es en el origen. Por eso, los pavimentos acústicos son fundamentales a la hora de reducir el ruido en los edificios.
Reducción del ruido de impacto, ¿cómo funciona?
El ruido de impacto generado en una estancia se transmite fácilmente a través del pavimento a las estancias situadas debajo. Para evaluar el rendimiento acústico de un pavimento, se fabrica ruido de impacto utilizando una máquina de martillo sobre una losa de hormigón en una sala de emisión. El nivel de sonido resultante (S1) se mide en la sala de recepción situada debajo.
A continuación, se instala el pavimento sobre la losa de hormigón y se repite la misma prueba. Se registra el nuevo nivel sonoro (S2) y se calcula la reducción del ruido de impacto, de acuerdo con la norma EN ISO 717-2, como la diferencia, en decibelios, entre las dos mediciones.
Con valores de reducción del ruido de impacto que oscilan entre 14 y 19 dB, los suelos acústicos de Forbo ayudan a crear entornos más silenciosos y confortables. Ideales para aplicaciones en el sector sanitario, de educación, de oficinas y residencial. Forbo ofrece soluciones de pavimentos acústicos resilientes en linóleo, vinilo en rollo y LVT.
Visite la página del pavimento acústico para ver todas las opciones.
Lea nuestro informe técnico «La importancia de controlar el ruido en el entorno construido» si desea saber más sobre las posibilidades de reducir el ruido.